miércoles 10 de septiembre de 2008

Tuenti, messenger, fotolog..: fenómenos sociales, catástrofes mentales.





Ya es habitual ver a niños, jóvenes y no tan jóvenes, atrapados en la red de internet. La herramienta puede ser usada para muchos fines, al igual que la rueda puede transportar una ambulancia o un tanque. Pero ¿qué pasa cuando la comunicación entre personas se transforma en una realidad de plástico por el cual ni vemos, ni sentimos y ni escuchamos al receptor? Paradójicamente, para promocionar estos programas, hablan de "redes sociales" y entonces es cuando me pregunto cómo pueden llamar "social" a un acto tan antisocial como el de pasar horas frente a un ordenador, sin admirar cosas tan básicas y humanas como la sonrisa de quien te escucha (¡qué violación traducir esa sensación con un paupérrimo "jajaja"!)

Las edades en las que las nuevas generaciones mantienen estas comunicaciones cada vez son más tempranas. El sentido comunitario, de convivencia, las experiencias... todo ello entra en declive bajo la sombra del individualismo. No sé hasta que punto puede ser perjudicial estos medios cibernéticos, pero de lo que estoy seguro es de que es en la calle donde experimentamos el primer beso - y a veces el último -, la primera calada, las conversaciones eternas, las miradas, las lágrimas.

A pesar de ello, yo también soy pez de esta red - aunque mi fin se encamine más al de ambulancia que al de tanque, espero - y utilizo este medio masivo de comunicación no para hacer de mi vida un diario público, sino para rozar problemas reales y colectivos, plasmando aquí los textos de un hombre que no está hecho ni derecho. Dichas reflexiones serán breves para que emisor y receptores pasen poco tiempo en la pantalla y lo aprovechen para hacer el indio.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

que buena critica, y que razon
pero yo estoy encganchada a tuenti la verdad
por una aprte quiero borrarlo porque es un puto cotilleo y encima ahora no es solo eso,lo estan convirtiendo en un lugar donde colgar tus fotos semidesnuda...en fin. espero que dios me envie fuerzas para borrarlo

Anónimo dijo...

Felicito al autor de esta crítica por conseguir el puesto número uno en mi lista de blogs con comentarios referentes a los fenómenos del Messenger, el Tuenti y Fotolog, que me han tenido entretenida un buen rato. Me ha gustado la forma irónica y, a la vez, realista de reflejar como influye en nuestra comunicación el uso de los famosos “medios cibernéticos”, tan polémicos hoy en día. Sinceramente, siendo usuaria de Messenger, me considero víctima de estos fenómenos que hacen un mal uso de mi tiempo. A menudo me doy cuenta de que he perdido más tiempo del previsto intercambiando estupidas risas falsas y poco creíbles, o bien conversaciones con poco sentido y, a veces, irreales. Por otra parte, todo depende del sentido que quieras darle a su uso. Una simple risa en “jajaja”, o un piropo poco apropiado, puede llegar a convertirse en tu primer beso. Por ello, siempre apoyo el uso moderado de estas redes de comunicación que se convierten, muchas veces, en Celestina de personajes poco atrevidos y con timidez en el cara a cara. Quizás esté engañándome a mí misma, por eso, seguiré pensando en el tema para así encontrar pronto otro motivo, quizás más convincente, que me ayude a no convertirme en una personita insensible, de plástico y con poca personalidad escondida detrás de la nueva caja tonta.


Una estudiante de 4º de ESO.
(tu crítica y mi comentario me han valido un positivo, gracias)

aral dijo...

Me parece un poco extremista todo esto. Tenemos que ser conscientes de las grandes ventajas que tenemos gracias a internet y a las redes sociales. Yo tengo tuenti y me comunico con amigas que no viven en mi ciudad de forma rápida, diaria y gratuita. No quita para que fumara mi primer porro en el pueblo ni para que besara a mi primer chico en las fiestas. Como todo, hay que saber llevarlo.